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lunes, abril 30, 2007

Feliz Aniversario y pico...




Esta empresa multinacional se creó hace año y dos meses, el 1 de marzo 2006. No sé como se os olvidó a todos el primer cumpleaños. Recordadme no recordar los vuestros.
Como una buena empresa, pago dinero negro, porque ni tengo lavadora, ni soy racista. Como una buena multinacional, tengo bandera de Barbados, como los barcos. Como buen creador, me repito como el ajo. Y como buen anfitrión, os invito a la fiesta de Cumpleaños y pico.
La fiesta consistirá en buscar un pantalón corto que he perdido por casa; a ver si entre todos lo encontramos. Yo llevaré mascara, por lo de la identidad, y tal. Si sólo con eso, no os excito(dudoso), llevaré también tanga y una camiseta del Wisla Cracovia.

jueves, abril 26, 2007

La distancia nunca perdona (Crónica de un maravilloso infierno)




Madrid.22 de abril. 9:00AM. 17 grados.
42 kilometros y 195 metros nos esperan. En la salida todos reímos, especulamos con el calor que va a hacer, y nos emocionamos. El día anterior, en la comida de la pasta, nos hemos surtido bien de pasta e iusión.
Los primeros kms transcurren por la Castellana, con poca animación, pero buenas vistas, Torres Kio, Bernabeu, rascacielos, etc...

Los kilometros se van acumulando y las piernas empiezan ya a hacer cosquillas. Pasamos la Puerta del Sol, sobre las 11 con un aluvión de gente animando al grito de ¡¡Campeones, campeones, oe,oe!. Los pelos como escarpias, la emoción obliga y subo el ritmo levemente ante el público. Me debo a la grada. "Espejos transparentes" me recrimina mi comercialidad.Pronto lo pagaré.

Pasamos la media maraton a las 2 horas, con gran calor haciendonos mella. Madrid es un tobogán , siempre cuesta arriba o hacia abajo. Mis piernas se resienten muchísimo y en el km. 30 comienzan a decir basta. "Espejos" se mantiene a ritmo adecuado con la ayuda de Reflex.Benditos sean los puestos médicos.

En el kilometro 32 comienza el verdadero "muro"; mis piernas no responden, y la mente se hunde. Tan solo se repite en mi interior una vieja fórmula matemática: Calor+Cuestas=Parar.
En el avituallamiento, le digo a mi compañero de viaje que continúe sólo. Me paro y bebo dos vasos de Aquarius. Craso error, mi cuerpo conoce el descanso y no desea avanzar más. Es imposible.
La agonía de estos kms es eterna. La distancia me está humillando. El fantasma de la retirada cabalga conmigo. El ritmo es lento, los metros retroceden , en vez de avanzar.
Comienzo a ver escenas dantescas: gente vomitando, otros con mascarilla de oxigeno.

Me paro a echarme Reflex y la que lo echa me pregunta rápidamente:¿ donde?. Mi respuesta es clara: Donde quieras. Me duele todo.

Sin embargo, poco a poco, la soledad del corredor de fondo llama a mi puerta, de manera sutil, pero perceptible, y me susurra suavemente: Debes finalizar. El dolor se vuelve viejo y la tremenda animación del público hacen el resto.
La llegada al Parque del Retiro es apoteósica. Me creo Martín Fiz y levanto los brazos lanzando besos al público y a mi Estrella SAO, que aguarda en las vallas paciente.

En la meta me espera Espejos que ha hecho una maraton perfecta por lo regular, aunque con una grandísima dosis de sufrimiento, como todos.
Hemos llegado, que no es poco.

Nos damos el masaje con fisioterapeuta y en la fila uno se desmaya(creía que se quedaba allí). Los tiempos no son muy mencionables, pero ahí van: Espejos, 4 horas 12minutos y yo, 4hs, 27 minutos.

Un paso más en nuestra conquista de nuevos retos. Gracias por vuestro apoyo, especialmente a ESTRELLA Y MJ, que valen un potosí.

"Sí, pero también están la fé y la rabia"
Pedro Delgado, 1987

sábado, abril 07, 2007

Mitificaciones: Fernando Savater


Este filósofo, en mi opinión, representa la esperanza de libertad de todos aquellos ciudadanos que llevan luchando más de 30 años frente al miedo, las amenazas, la presión brutal diaria.
Como escribo pésimamente, me remito a un fragmento de un artículo del Heraldo: "No sólo critica la obviedad del terror: lucha contra ese clima pastoso de condescendencia que los terroristas y sus amigos encuentran en algunas circulaciones sociales, contra el rechazo simétrico que reciben los amenazados por la horda en estos mismos ambientes vascos; contra ese Síndrome de Estocolmo que padecen sectores resignados a no pensar o a someterse al dictado del pensamiento único...".
Y añado que lucha contra el oír, ver y callar.
De mayor, me gustaría tener una mínima parte de su inteligencia y de su valentía.

jueves, abril 05, 2007

El circo, el mayor espectáculo del mundo


Había una vez un circo donde habitaba diversos personajes:

En primer lugar, se encontraba el lanzador de cuchillos, que no tenía (ni quería) mucha puntería; lo único que necesitaba era silenciadores para clavar sus puñales.
Después se encontraban los payasos, que se acercaban siempre al dueño del circo para hacerle reír, aunque el dueño tan sólo les humillaba con la mirada, ya que se sentía superior a ellos por no ir maquillado, ni llevar zapatos del número 76. Pero los payasos seguían insistiendo en las gracias, aunque sólo fuera para que el público les vieran con el dueño.
Los trapecistas-equilibristas eran sujetos dispares; deslumbraban al resto del circo con sus números de funanbulismo vertiginoso, y se les tenía respeto, hasta que un día, en el camerino, alguien se percató de que era imposible que se cayeran, ya que tenía una red casi transparente, que le protegía. Había estado engañando a todos.
El domador de leones tamíén mantenía un gran prestigio. La fiereza de los animales hacía despertar miedo entre el público. Sólo él parecía amansar a las bestias. Nada más lejos de la realidad; el domador drogaba a los leones con promesas de que iban a regresar a la selva libres y , éstos, incautos, aguantaban semana tras semana, sin dañar al domador, pensando que iba a cumplir su promesa.
"El Fantástico Hombre Bala" estaba hastiado de tanta patraña, y decidió que ese día era su último vuelo. Quería huir, y dedicarse a una vida sin trucos ni teatros, una vida tranquila y sincera.
Por supuesto, antes de que le encendieran la mecha de su cañón, aprovechó para rajar la red del trapecista y soltar a los leones entre el resto de la gente.