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viernes, agosto 22, 2008

Mitificaciones: Jesús, el artesano

Jueves, 20 de agosto. Valle de Vió (Huesca). Nos deslizamos por una carretera-pista muy mal asfaltada, cerca del cañón de Añisclo y del Parque Nacional de Ordesa, en su parte más desconocida y menos turística.
Quería conocer algunos pueblos despoblados, pero hermosos. Una de nuestras paradas fué en Vió, a 1.211 metros, que dá nombre al valle, pedanía del Ayuntamiento de Fanlo.
Mi compañera (de viajes y amores), por el camino, anduvo contándome una historia: "En Vió había un hombre, cuando yo venía de pequeña (hace 15 ó 20 años), que hacía utensilios de madera...". "Sí , hombre, ya se habrá ido o estará muerto...", comenté yo.
Llegamos al pueblo, e , increíblemente, en un día soleado, encontramos al buen hombre con un hacha, y una especie de navaja tallando a mano cucharones, tenedores y raseras de madera.
Las tenía expuestas debajo de la iglesia, a 100 metros de su silla, sin preocuparse de posibles ladrones. Habría que ser muy ruin.
Mantuvimos una amena charla:

Mitificador: [...] "¿y vive aquí todo el año?
Artesano: " Sí, estamos todo el año dos hombres...".
M: " ¿Y vive de la artesanía sólo en verano?
A: No, luego en septiembre cultivo..." (se puso a divagar y no le entendía mucho en ese momento).
[...][...]

Comentó que le costaba toda la mañana hacer una cuchara, siempre de madera de boj, árbol típico del Pirineo caracterizado por su alta resistencia.
En el pueblo están rehabilitando algunas casas, supongo que para el verano. Nos estuvo diciendo que, algunos descencientes las arreglan para vacaciones.
En ese momento, me imaginé la dura vida invernal, pero su rostro reflejaba la honestidad consigo mismo, el decir: "pues yo me quedo...".

M: "Pues nos vamos, ¿como se llama?"
A: "Si pasais por aquí, preguntad por Jesús el artesano".

Hay gente que no debería morir nunca. Pasad y preguntad.
Si alguien se lo pregunta, le compramos un tenedor, una cuchara, y una rasera, a razón de 6 euros cada una.

"Apartarme de los ruidos que escuchábamos ayer, perderme en el olvido solitario..."

jueves, agosto 14, 2008

Pureza, purificación


A partir de ahora intentaré ser menos voraz, más proclive a los demás. Puede parecer que es nada lo que digo, pero podría ser mucho.
Cuanto más tienda a la pureza de mis actos, más me estaré purificando. Sé que es imposible alcanzarlo, ni tampoco lo pretendo, tan sólo intento marcarme una tendencia. Creo recordar de mis precarias matemáticas que incluso la tendencia de un resultado a alcanzar un valor tenía un signo, aunque no lo alcanzaría nunca. Algo que me llamaba la atención; a lo mejor ahora capto algo.
No se trata de modernismos de famosetis, rollos zen, o yoguismo, sino de invertir tendencias que me hacían ser distinta persona. Peor, se podría decir.
Incluso pensé en cerrar el blog en esta purificación, pero a lo mejor se iría mi caudal expresivo por otro lado, y acabaría asesinando a alguien, comiendo cien mandarinas o plastificándome un gemelo.
Espero que estén a mi lado y que sea para bien.

"Lo más importante en la vida, niño, es ser buena persona"
Mi padre, que se lo merece todo.

viernes, agosto 08, 2008

Mitificaciones: José Antonio Labordeta

Profesor de historia, cantante, político, presentador...Aunque no esté de acuerdo en muchas de las cosas que dice, nadie le puede negar su coherencia, su lucha (antes de Franco, lo cual le dá galones extra) y su genialidad.Un país en la mochila, un hito dentro del documental, lo hicieron conocido para todos, y vilipendiado por los "modernos". Aquellos que pasan un pueblo en su deportivo y piensan: ¡palurdos!. Que les den por el culo; Labordeta ha conseguido maravillarnos compartiendo queso con un pastor o reírnos al hablar con una mujer andaluza.
En sus ocho años en el Congreso, ha conseguido poner una mínima voz a Aragón, no exenta de críticas, justas e injustas, que tuvo como momento más conocido el "vayanse a la mierda", con más razón que un santo.
Pero el momento mágico llegó con la manifestación antitrasvase en Madrid, cuando cientos de miles nos manifestamos, y por la Gran Vía de la capital se escuchaba atronador:"Habrá un día en que todos...". Cada vez que paso por ese mismo lugar, se me pone la piel de gallina del recuerdo.
Sus canciones, no muy conocidas por mí, le han dado el sustento siempre, y son el alimento de varias generaciones.
Por todo ello, por decir siempre lo que piensa, y por defender a Aragón desde tiempos inmemoriales, mitificado queda.